enfriamiento de luces
Enfriar las luces LED suele ser difícil. Las luces modernas, como las lámparas LED de alta eficiencia, convierten hasta el 80 % de la producción eléctrica en calor. Para disipar este calor, necesita un disipador de calor o un ventilador eléctrico. Esto suele ser difícil porque el diseño de la luminaria moderna se altera o no hay un espacio de instalación adecuado. Por lo tanto, todas las medidas de enfriamiento deben funcionar de manera muy eficiente.
Una solución a este problema puede ser el uso de láminas termoconductoras, que transfieren el calor de los chips LED directamente al disipador térmico o al ventilador. Estas láminas están hechas de materiales poliméricos termoplásticos que tienen una alta conductividad térmica y se pueden fabricar en una variedad de formas y tamaños para satisfacer mejor las necesidades de la luminaria.
Otra opción es usar compuestos térmicos que se aplican a los chips LED para transferir calor directamente al disipador o ventilador. Estas pastas están hechas de materiales termoconductores y pueden hacer que la transferencia de calor sea más eficiente que usar aire como medio de enfriamiento.
Otro enfoque puede ser el uso de materiales compuestos de polímero termoconductores, que son termoconductores y mecánicamente estables y, por lo tanto, pueden usarse como disipadores de calor o disipadores de calor en luces LED. Estos materiales tienen una alta conductividad térmica y pueden disipar eficientemente el calor de los chips LED sin afectar el diseño de la luz.
En general, hay muchas formas de mejorar la refrigeración de las luces LED, cada una con sus propias ventajas y desventajas. Es importante que la elección de la tecnología se haga con cuidado para cumplir de forma óptima con los requisitos de la luminaria.